Un nuevo verano abre la veda para el debate que se repite cada año: "Deberes en verano ¿sí o no?"
Pues ni sí, ni no. Depende del niño, de la familia y del veraneo que se planteen.
Hay niños que terminan tan agotados que necesitan un merecido descanso y, honestamente pienso, que la mayoría de los niños no formatean TOOOOOODO en poco más de dos meses. Si los padres no quieren estar pendientes de los deberes, el niño no quiere y no lo necesita; no veo la necesidad, y mucho menos creo que el colegio pueda obligar a hacer deberes.
Pero, hay niños que necesitan un poquito más de apoyo, familias que los usan como una manera de conectar y pasar un ratito juntos y, aunque parezca increíble, niños que disfrutan haciendo ejercicios de mates, inglés y química. Esto lo puedo afirmar con rotundidad puesto que yo fui una de aquellas niñas, yo pedía a mis padres y profesores deberes para el verano, disfrutaba pasando una horita por la mañana sentada con mis libretas, libros, rotuladores y lápices; me relajaba y me gustaba.
Así que si tu niño lo necesita o le apetece no los veas como algo terrible, y si les agobian, ni te plantees obligarles.
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