domingo, 29 de mayo de 2016

Mi coño ¡no!

Mi coño no, ni mis pechos, ni mis manos, ni mis ojos.
Mi coño no, ni mi culo, ni mis pies, ni mi pelo.

Porque no tienes derecho a subir fotos de mi sexo, porque no tienes derecho a poner mi cuerpo desnudo en tu muro de Facebook.
Porque de esta manera sólo demuestras que para ti no soy una persona.
Porque cuando confié en ti como profesional no te otorgue derechos sobre mi cuerpo.
Porque tener el privilegio de acompañarme en mi parto, no te da vía libre a publicar imágenes de éste en las redes sociales.
Porque cuando te haces fotos al lado del cuerpo desnudo de una persona anestesiada, me recuerdas de manera asquerosa a los cazadores de la sabana.
Porque en el juramento hipocrático dice claramente "Primum, non nocere", y eso me daña.
Porque si necesitas que tus amigos te regalen muchos "me gusta" haciéndote fotos de éste tipo, tienes un gran problema de autoestima.
Porque no mereces ser llamado médico.
Porque no eres profesional.
Porque simplemente pareces un niñato que aún no se puede ni creer que ha entrado en un quirófano.
Porque mi coño es mío y tu no vas a fotografiarlo sin mi permiso.

domingo, 22 de mayo de 2016

Bajas de maternidad y conciliación

La vida como madre de familia numerosa no deja tiempo para escribir blogs con regularidad. De hecho ni siquiera he tenido tiempo de escribir que tuve a mi hija hace ya 4 meses. Si, es una niña y ahora tengo tres chicas en casa: la mayor que es la princesa, la mediana que es la guerrera y la chica que es mi bebé zen.
 Hace ya unos días que debería haberme incorporado a trabajar ya que la ridícula baja de maternidad que ofrece el Estado español es de tan sólo 16 semanas, pero gracias a mi trabajo tengo un mes extra, además he acumulado las horas de lactancia (se me hace imposible que me lleven a la bebé a mamar al trabajo) y el mes de vacaciones; de esta manera no me incorporo hasta que esté a puntito de cumplir los 7 meses.
 El caso es que llevo varias semanas intentando encontrar una solución a quién va a cuidar de mis niñas cuando el padre y yo trabajemos. Mi primera opción es una aupair.

 Para nosotros la opción de tener una chica en casa nos da mucha tranquilidad, con tres niñas de menos de 5 años, en cualquier momento puede surgir una urgencia, y estamos lejos de la familia. Hasta ahora hemos echado mano de la vecina que es un amor, pero ella no siempre está y eso puede ser un problema. Por ejemplo, a la semana de parir me subió una fiebre horrible, me encontraba mal y necesitaba acercarme al hospital para un chequeo, la vecina no estaba y no me apetecía llevar a toda la chiquillería a un hospital donde se pueden coger lo que no tienen. Llamé a la madre de un compañero del cole y le pedí el favor, me quedé tranquila porque conoce a las niñas y sabía que iban a estar bien; después de estar un par de horas en urgencias y que me diagnosticasen una infección de orina, la buena mujer me pidió 10 euros/hora por el favor. Le pagué, pero me quedé con muy mal sabor de boca y convencida que tenía que tener un plan B a mano.
 Yo he tenido el privilegio de trabajar como aupair cuando terminé la carrera, un verano en Inglaterra con 4 chiquillos, me encantó la experiencia y quiero que mis hijas tengan la oportunidad de vivirla. 
 Y ahí estoy buscando y buscando.