Ayer tuve la desgracia de toparme con un vídeo repugnante, asqueroso y horripilante.
En el que dos niñas de 5 años se pegaban con violencia hasta hacerse sangre. Estaban sudorosas, despeinadas, cansadas y sangrando, están descalzas y sus ropas están raídas, no sólo de la pelea, se ve que pertenecen a una zona pobre. El vídeo dura unos cinco minutos, pero para cuando empieza se nota que ya llevan un buen rato, y cuando termina no es porque hayan cesado los golpes, sólo la grabación.
Las niñas están rodeadas de una gran multitud, en su mayoría niños que se ríen alegremente al ver el espectáculo, también hay adultos. Todos con el móvil grabando, todos riendo, todos cómplices de la violencia.
Cerca de las dos chicas, dos mujeres, dos seres despreciables, las que las parieron pero que no se les puede llamar madres, porque esa palabra, ese concepto es demasiado bello y no es que les quede grande, es que te apetece llamarlas cualquier cosa menos madres. Estás asquerosas incitan la pelea, las jalean, piden a gritos que se peguen y que lo hagan bien fuerte. De vez en cuando las toman de la mano para guiar sus golpes.
En el momento más desgarrador una de las niñas suplica llorando, podrías pensar que pide que deje de ser golpeada, pero no, pide por favor que no la obliguen a seguir dañando a su prima, porque las dos niñas son primas y no se quieren pegar, las están obligando.
Los hechos sucedieron en enero del 2015, pocos meses después saltó a la luz el vídeo y se hizo viral, las autoridades tardaron dos días en localizar a las niñas y ponerlas a salvo. Las...no sé ni como llamarlas...dicen que están arrepentidas y que es una práctica habitual en su tribu indígena, se enfrentan a juicio y piden una pena de entre 2 y 6 años; no he conseguido saber si se ha celebrado el juicio y si están ya en la cárcel.
El vídeo aún anda dando vueltas. No entiendo el motivo por el cuál no se ha prohibido y quitado de todas las páginas. A mí me ha producido ira, ganas de vomitar y de llorar al mismo tiempo. Es lo más horroroso que he visto nunca. No es que no quiera verlo, que pretenda mirar hacia otro lado; es que seguir dándole publicidad es seguir fomentando el morbo. No quiero ver esas cosas porque no quiero que pasen.
El enlace que me ha llegado venía con una nota "por favor, difundir para que encuentren a estas mujeres". Tan sólo me llevó unos segundos encontrar la noticia de que ya habían sido detenidas, lo mismo le hubiese llevado al anormal que subió el vídeo más de un año después, el mismo que siguió mostrando la vulnerabilidad de esas pobre criaturas, el mismo que no pensó, sólo le dio a compartir sintiéndose que hacía algo bueno, que estaba colaborando. No, hijo, no, no colaboras.
Duele ver las risas de los que ven a las niñas sufrir, pero también duele ver que ese vídeo aún se comparte, sin pensar, con algún tipo de buena intención, pero sin pensar.
Pero aún sigue el horror, el asco, cuando accedes a los comentarios en la noticia de que las niñas están bien: "son tradiciones indígenas, no nos debemos meter", "no deberían haberle quitado la custodia a esas pobres madres", "el estado se ceba con los pobres", "pobres mujeres que van a hacer ahora sin sus niñas", "no se debe separar a una familia", etc.
¿En serio? ¿Me estás jodiendo o qué? ¿De verdad piensa nadie que el bienestar de esas dos cosas está por encima del de las niñas? ¿Puede alguien ver el vídeo o enterarse de la noticia y aún pensar que esas hijas de la gran puta merecen compasión? ¿Tenemos que aceptar las tradiciones de un pueblo así sin más? porque hay pueblos donde la ablación también es tradición ¿miramos a otro lado?
Llevo horas sin poder dormir, se me vienen imágenes de lo que he visto cada vez que cierro los ojos, sé que las crías están bien, o al menos mejor, pero me asquea profundamente lo que pasa en este mundo, todos los días. Es descorazonador.
Este blog nace como un capricho personal. La intención es escribir mis pensamientos, principalmente relacionados con el día a día de una familia de 5, pero no es sólo mi faceta como madre, también como mujer, esposa y profesional.
sábado, 11 de junio de 2016
domingo, 29 de mayo de 2016
Mi coño ¡no!
Mi coño no, ni mis pechos, ni mis manos, ni mis ojos.
Mi coño no, ni mi culo, ni mis pies, ni mi pelo.
Porque no tienes derecho a subir fotos de mi sexo, porque no tienes derecho a poner mi cuerpo desnudo en tu muro de Facebook.
Porque de esta manera sólo demuestras que para ti no soy una persona.
Porque cuando confié en ti como profesional no te otorgue derechos sobre mi cuerpo.
Porque tener el privilegio de acompañarme en mi parto, no te da vía libre a publicar imágenes de éste en las redes sociales.
Porque cuando te haces fotos al lado del cuerpo desnudo de una persona anestesiada, me recuerdas de manera asquerosa a los cazadores de la sabana.
Porque en el juramento hipocrático dice claramente "Primum, non nocere", y eso me daña.
Porque si necesitas que tus amigos te regalen muchos "me gusta" haciéndote fotos de éste tipo, tienes un gran problema de autoestima.
Porque no mereces ser llamado médico.
Porque no eres profesional.
Porque simplemente pareces un niñato que aún no se puede ni creer que ha entrado en un quirófano.
Porque mi coño es mío y tu no vas a fotografiarlo sin mi permiso.
Mi coño no, ni mi culo, ni mis pies, ni mi pelo.
Porque no tienes derecho a subir fotos de mi sexo, porque no tienes derecho a poner mi cuerpo desnudo en tu muro de Facebook.
Porque de esta manera sólo demuestras que para ti no soy una persona.
Porque cuando confié en ti como profesional no te otorgue derechos sobre mi cuerpo.
Porque tener el privilegio de acompañarme en mi parto, no te da vía libre a publicar imágenes de éste en las redes sociales.
Porque cuando te haces fotos al lado del cuerpo desnudo de una persona anestesiada, me recuerdas de manera asquerosa a los cazadores de la sabana.
Porque en el juramento hipocrático dice claramente "Primum, non nocere", y eso me daña.
Porque si necesitas que tus amigos te regalen muchos "me gusta" haciéndote fotos de éste tipo, tienes un gran problema de autoestima.
Porque no mereces ser llamado médico.
Porque no eres profesional.
Porque simplemente pareces un niñato que aún no se puede ni creer que ha entrado en un quirófano.
Porque mi coño es mío y tu no vas a fotografiarlo sin mi permiso.
domingo, 22 de mayo de 2016
Bajas de maternidad y conciliación
La vida como madre de familia numerosa no deja tiempo para escribir blogs con regularidad. De hecho ni siquiera he tenido tiempo de escribir que tuve a mi hija hace ya 4 meses. Si, es una niña y ahora tengo tres chicas en casa: la mayor que es la princesa, la mediana que es la guerrera y la chica que es mi bebé zen.
Hace ya unos días que debería haberme incorporado a trabajar ya que la ridícula baja de maternidad que ofrece el Estado español es de tan sólo 16 semanas, pero gracias a mi trabajo tengo un mes extra, además he acumulado las horas de lactancia (se me hace imposible que me lleven a la bebé a mamar al trabajo) y el mes de vacaciones; de esta manera no me incorporo hasta que esté a puntito de cumplir los 7 meses.
El caso es que llevo varias semanas intentando encontrar una solución a quién va a cuidar de mis niñas cuando el padre y yo trabajemos. Mi primera opción es una aupair.
Hace ya unos días que debería haberme incorporado a trabajar ya que la ridícula baja de maternidad que ofrece el Estado español es de tan sólo 16 semanas, pero gracias a mi trabajo tengo un mes extra, además he acumulado las horas de lactancia (se me hace imposible que me lleven a la bebé a mamar al trabajo) y el mes de vacaciones; de esta manera no me incorporo hasta que esté a puntito de cumplir los 7 meses.
El caso es que llevo varias semanas intentando encontrar una solución a quién va a cuidar de mis niñas cuando el padre y yo trabajemos. Mi primera opción es una aupair.
Para nosotros la opción de tener una chica en casa nos da mucha tranquilidad, con tres niñas de menos de 5 años, en cualquier momento puede surgir una urgencia, y estamos lejos de la familia. Hasta ahora hemos echado mano de la vecina que es un amor, pero ella no siempre está y eso puede ser un problema. Por ejemplo, a la semana de parir me subió una fiebre horrible, me encontraba mal y necesitaba acercarme al hospital para un chequeo, la vecina no estaba y no me apetecía llevar a toda la chiquillería a un hospital donde se pueden coger lo que no tienen. Llamé a la madre de un compañero del cole y le pedí el favor, me quedé tranquila porque conoce a las niñas y sabía que iban a estar bien; después de estar un par de horas en urgencias y que me diagnosticasen una infección de orina, la buena mujer me pidió 10 euros/hora por el favor. Le pagué, pero me quedé con muy mal sabor de boca y convencida que tenía que tener un plan B a mano.
Yo he tenido el privilegio de trabajar como aupair cuando terminé la carrera, un verano en Inglaterra con 4 chiquillos, me encantó la experiencia y quiero que mis hijas tengan la oportunidad de vivirla.
Y ahí estoy buscando y buscando.
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