domingo, 30 de julio de 2017

Verano en paz, verano en ciudad


Este verano no hay veraneo, me he comprado un coche y no hay dinero para la playa.
Este verano nos vamos al pueblo con los abuelos. El padre y las mayores ya han estado un mes en el otro pueblo, con los otros abuelos; y ahora me esperan 15 días de disfrutar de las niñas y la piscina.
La vida en el pueblo es tranquila y sosegada, y se me hace menos agobiante estar con la familia al aire libre que estar los 5 encerrados en un piso.
Esperamos un veranito tranquilo y "aburrido" y lo mejor de este verano es que el padre se ha comprometido para quedarse con la tribu 2-3 veces por semana para que yo pueda venir a casa a estudiar, trabajar, ordenar y hacer las mil cosas que una siempre pospone con los ajetreos de la vida diaria.

Tanta paz lleves...

                        Resultado de imagen de adios

Son muchas las personas que he dejado atrás, algunas por voluntad propia, otras se fueron causando emociones en mí de lo más variadas, desde pena, añoranza, arrepentimiento y dolor hasta alegría, alivio y esa agradable sensación de haberme quitado un gran peso de encima.
Una amiga a la que perdí hace unos años es de esas, durante muchos años pensé que era mi mejor amiga, pensé que me quería lo mismo que yo a ella, y un día me mandó a la mierda. Yo había pasado una época mala, muy mala (varios funerales y mala época en el trabajo) y, durante ese verano ella me había mandado un e-mail, ese mensaje estuvo perdido en mi buzón durante meses. Hago un inciso para explicar que llevo miles de mensajes sin leer desde hace años, no los borro por si hay algo importante, pero deben llevar al menos 4 años sin abrir.
Total, que yo no leí el e-mail en su momento, y un día la llamé para saber que era de su vida y me colgó, para luego escribirme un SMS diciendo que ahora era ella la que ponía las normas...y bueno, poco más que hablar después de aquello. Se acabó la amistad y me quedé en la mismísima gloria.
El caso es que desde aquel día, cada vez que pierdo un amigo, me acuerdo de ella y no es con pena, es sólo para confirmar que hay gente que mejor dejar ir, y si no eres capaz de dejarlo ir, con suerte, ellos se irán de tu vida para siempre.

domingo, 23 de julio de 2017

Deberes en verano

                                              Resultado de imagen de deberes en verano

Un nuevo verano abre la veda para el debate que se repite cada año: "Deberes en verano ¿sí o no?"
Pues ni sí, ni no. Depende del niño, de la familia y del veraneo que se planteen.
Hay niños que terminan tan agotados que necesitan un merecido descanso y, honestamente pienso, que la mayoría de los niños no formatean TOOOOOODO en poco más de dos meses. Si los padres no quieren estar pendientes de los deberes, el niño no quiere y no lo necesita; no veo la necesidad, y mucho menos creo que el colegio pueda obligar a hacer deberes.
Pero, hay niños que necesitan un poquito más de apoyo, familias que los usan como una manera de conectar y pasar un ratito juntos y, aunque parezca increíble, niños que disfrutan haciendo ejercicios de mates, inglés y química. Esto lo puedo afirmar con rotundidad puesto que yo fui una de aquellas niñas, yo pedía a mis padres y profesores deberes para el verano, disfrutaba pasando una horita por la mañana sentada con mis libretas, libros, rotuladores y lápices; me relajaba y me gustaba.
Así que si tu niño lo necesita o le apetece no los veas como algo terrible, y si les agobian, ni te plantees obligarles.

Un año duro, unas vacaciones por delante para recuperar.

 Este año ha sido duro, muy duro; con el marido trabajando fuera de casa durante la semana un trabajo a tiempo completo y 3 niñas que dependen de mí, me he visto al límite más de una vez. Este año he tenido una aupair y la experiencia ha sido bastante regular. No es la primera aupair que tenemos, y no va a ser la última; es una experiencia, en mi opinión muy buena para las chicas que vienen como para mis hijas.
 Yo misma fui aupair hace taitantos años, cuidaba de 4 chiquillos con edades comprendidas entre los 11 y los 2 años, desde prepararles el desayuno, hasta acostarles. Era un trabajo de aupair de verdad, no de chacha barata, no me contrataron con la excusa de cuidar niños para que estuviese limpiando una casa de sol a sol; no, mis obligaciones se limitaban al cuidado de los niños. Y fue una experiencia estupenda y muy gratificante, conocer otra cultura, practicar otro idioma, viajar barato y sacarme un dinerillo extra.
 Para mis hijas también veo ventajas: convivir con gente de fuera de la familia conocer otras culturas, practicar idiomas y ahorrarse tener que estar fuera de casa todas las horas que yo trabajo. Pueden desayunar en casa, comer en casa y si alguna se enferma, hay alguien en casa de confianza para cuidarlas.
 El caso es que la de este año ha hecho lo justo para que yo no pete, ni más, ni menos. Gracias a ella he podido trabajar, pero no he tenido un respiro en todo el curso. La chica era educada y cuidaba bien a las niñas, pero no he parado en todos estos meses de tener la sensación de agobio monumental.
 La siguiente ¿cómo será? Si no vuelvo a escribir en todo el año, ya sabemos la respuesta 😅


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